OBJETIVO:
Lograr que el Movimiento Misionero Mundial obtenga el mayor número de intercesores para que oren a nivel
nacional y contribuyan con una hora de oración diaria por nuestro país.
ESTRATEGIAS:
1. Identificar al mayor número de intercesores locales o regionales existentes.
¿Quiénes son? ¿Dónde están?
2. Incorporar vía internet al mayor número posible de intercesores para que formen parte de la
“Red de Oración por Venezuela”.
3. Difundir por todos los medios posibles las noticias más sobresalientes de los Resultados de la Oración.
4. Generar simultáneamente “MOTIVOS DE ORACION” que puedan ser utilizados por todos en cualquier
momento y en cualquier lugar.
5. Enriquecer y orientar con sus ideas, comentarios, propuestas y sugerencias a todos aquellos que hasta
hoy quieren hacer algo por Venezuela pero no saben cómo empezar.
CONSIDERACIONES GENERALES:
1. Creemos que la unidad es la base a la respuesta de Dios. Enfocarnos en las concentraciones
Regionales más estratégicas.
2. Creemos en la unidad en medio de la adversidad.
3. El padecimiento de uno, es el padecimiento de todos a nivel Nacional.
4. La honra de uno, es el Gozo de todos. “Si uno recibe honra, todos los miembros con él se gozan”.
(1 Cor. 12:26)
5. Declaramos, que cualquier manifestación del Espíritu es para provecho de todo el cuerpo y no para
provecho personal o de grupo. (1 Cor. 12:7-10)
6. Sabemos que si algún crecimiento cuantitativo o cualitativo hemos experimentado, se lo debemos
todo a Dios y no tenemos nada de que gloriarnos. (1 Cor. 3:7-8; 4:7)
7. Sabemos que ni los que plantamos, ni los que regamos, somos algo en nosotros mismos aunque
cada uno recibirá su recompensa conforme a su labor. (1 Cor 3:7-8)
CONCLUIMOS:
a) Que el Señor nos está llamando a guardar y/o preservar la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz.
(Efesios 4:3)
b) Que el anhelo del Padre es que:
Hablemos todos una misma cosa, que no haya entre nosotros divisiones, que estemos perfectamente
unidos en una misma mente, en un mismo parecer. (1 Cor 1:10)
Venezuela necesita de nuestro Clamor.
2 Crónicas 7:14-15. Si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren,
y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos,
y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra. Ahora estarán abiertos mis ojos, y atentos mis oídos,
a la oración en este lugar.

Tomaremos unas palabras de nuestro amado hermano Ortíz.
Somos Conscientes, sabemos en lo más profundo de nuestro espíritu, por revelación de Dios que
el Señor tiene una gran cosecha de almas en Venezuela, por medio de nuestro modesto ministerio
y de los esfuerzos de esta gran labor. Dios nos concedió celebrar grandes y gloriosas campañas en
Venezuela en la década de los 50, con inmensas multitudes y grandes milagros, y toda la nación
fue movida, pues la prensa se hizo eco. Y en estos días un joven predicador venezolano nos escribió:
“Varón de Dios no demore el llamado de Dios a Venezuela. El tiempo que queda a Venezuela es
corto. En oración por usted y por su esposa, en la madrugada Dios me decía: ¡Yo los he llamado a
ellos a Venezuela, Levántate y escríbeles!”. Creemos firmemente que Dios tiene algo especial para
Venezuela en este año de 1972. No sabemos todos lo que Dios hará. No sabemos todo el tiempo que
Dios nos guiará a dedicar a Venezuela. Ni nos sorprenderían los planes que Dios tuviera a bien
desarrollar con respecto a nuestro ministerio y esfuerzos relacionados con Venezuela.
¡Dios dará! ¡Dios hará!.